miércoles, 30 de septiembre de 2015

El nacimiento y la muerte son la misma cosa

El nacimiento y la muerte son la misma cosa, son los dos lados de una puerta, para aquel que la comprende, la muerte no abriga terror alguno. 

No hay tras la muerte ningún lugar de tortura, ni infierno alguno. Ver la propia culpabilidad es la sentencia más severa y al mismo tiempo la máxima penalidad. 

El juicio y el castigo están dentro de ti mismo. Se ahonda aún masen la autodeterminación y autosuficiencia en el contacto con lo divino cuando se dice: La labor inconclusa sólo puede ser rehecha por un esfuerzo doble. Nuevamente será tuya la elección, ya sea obrar en consonancia con el plan universal, o ser su enemigo. 

Esa es la única muerte que existe, convertirse en una fuerza de la destrucción en lugar de creación, y esta no es una muerte física. Por lo que es tu libre determinación el escoger a qué bando perteneces, al de Dios o, para usar un viejo término, al del diablo. 

Lo que llamamos nacimiento y muerte, es sólo la puerta entre dos mundos. No existe nacimiento ni muerte, sólo el cambio, y podemos atravesar confiadamente la puerta, pues todos los mundos fueron creados por una única mano.

El significado del verdadero Nacionalsocialismo


Cabe citar al HOMBRE cuando dice: 

Cuando se me pregunta qué entiendo por nacionalsocialismo, yo debo responder, no otra cosa que poner en movimiento, exclusiva y autoritariamente, a los más capaces en cada plano de nuestra vida.

El significado del verdadero Nacionalsocialismo pone énfasis en el que fue su lema:

El bien común está antes del bien individual. 

Esto implica en términos de sacrificio para una causa mayor y en dejar de lado las inclinaciones egoístas y las bajas pasiones, para pasar formar parte de la fuerza del pueblo y del Estado. 


Otro de los fundamentos del movimiento es:

No lo mismo a todo el mundo, sino a cada uno lo suyo. 


Con todo lo que esto, a su vez, implica en término de reconocimiento y exaltación de la Jerarquía como principio ordenador de la sociedad.


También, llegado el momento de ocuparse de La Patria, vuelve a hacerse notar la preeminencia de una pre-existencia, de un origen mítico ligado a los mejores, que a su vez la han fortificado con su misma potencia. Concretamente dice:
En ti descansan hileras interminables de pasadas generaciones. La sangre del noble y bravo que te defendió, ha caído en ti. Tú fuiste fertilizada por los mejores que produjiste.


Pasando ya a las características que tiene que tener el hombre en la nueva Alemania, se antepone la virtud del Coraje. Hasta tal punto es así, que se llega a decir:


El coraje es el atributo más bello y noble que un hombre pueda tener. Quien no tiene coraje no es un hombre.


Para hacer luego referencia a la conexión con las fuerzas de lo alto que este conlleva:  


El sentimiento de haber arriesgado todo al servicio de un ideal más alto, libera, porta a un hombre como si tuviese alas, y llena su corazón.

Ser el vencedor sobre si mismo es condición ineludible para convertirse en Héroe. Y justamente es la figura del Héroe, la que es reclamada en todo momento por los líderes Nacionalsocialista como el arquetipo guía del Tercer Reich y el secreto de todo gran hombre. El dominio sobre si mismo es la verdadera fuente de la fuerza: 


Si tú te controlas a ti mismo, tú controlas la vida. Ese es el secreto de toda gran personalidad. Ha ganado toda su fuerza, que ahora dirige exteriormente, superándose a sí mismo. Deberías ser el amo de ti mismo. 

Hasta tal punto esto es buscado, y no sólo exclamado, que se ofrece al lector el pequeño ejercicio de hacer todos los días algo que no nos guste y dejar de hacer algo que nos guste como método a emplear para pasar del mero pensamiento a la acción.

Manifestación, tanto como condición, de lo anterior, es una de las virtudes exigidas a los portadores de la Sangre: 
La Disciplina: 

Los salvajes y los medio salvajes tienen valor, pero sólo las personas evolucionadas tienen disciplina, la disciplina es la habilidad de estar bajo control, la disciplina se origina desde tu interior, la aceptas porque sigues una voluntad más alta. 


En el desarrollo de esta disciplina se exige también una obediencia absoluta y ciega, que a primera vista parecería estar en contraposición al gusto por la Libertad del ario, pero en la antigüedad tampoco la obediencia ciega fue menospreciada, pues hay momentos y procesos diferenciales que respetar. Así es que la obediencia extrema era inculcada en los rangos inferiores para poder templar el carácter y la voluntad, hasta el grado de hacerse dueño absoluto de uno mismo. 

Aquel que no puede obedecer su propia conciencia y se ve disgregado por sus contradicciones internas, necesita la obediencia exterior para poder ponerse un límite y templarse en la práctica del autodominio. Una vez purificado y unificado en sus tendencias, reinaba en cambio la absoluta libertad. 

Nuevamente vemos entonces la actitud viril de quien busca y lucha en su interior para alcanzar un fin más alto y el contacto con fuerzas superiores. Así pues se indica:


La disciplina es una actitud espiritual, la Ley y el Orden trabajan a través ella en bien de todos.

Pasamos ahora a considerar El Deber. No es este algo impuesto sino que es remontado a un más profundo significado y ligado también a la fuerza mística de la Sangre. Sobre él se dice: 


El deber es el tú deberías que sientes interiormente, el deber es aquello que Familia, Pueblo y Estado demandan de ti, tú lo exiges de ti mismo, y el camino del deber más alto es también la ruta a la máxima felicidad, aun si conduce a tu muerte, la justicia proviene del deber cumplido, no existe ninguna otra justicia en el Estado nacionalsocialista.


Llegamos ahora al momento de analizar los dos valores fundamentales de la cosmovisión Nacionalsocialista, tanto como de una vida sana en general: El Honor y La Lealtad. Expresión del antiguo adagio ario: Nuestro honor es la Lealtad, que fue también el lema de la pretendida élite NS personificada en las SS. Sobre el Honor,nos enseña: 


Tú vives por honor, no por pan, los esclavos creen que sólo se necesita comida y bebida para vivir, el hombre libre sabe que él necesita honor ante todo, ser honorable es ser valiente, ser honorable es ser desinteresado y leal, ser honorable es ser dueño de sí mismo.


El NS eligió, con buenos motivos, hacer de este valor la base de prácticamente todas sus concepciones y ligarlo íntimamente a la Sangre. 

En cuanto a la Lealtad, tal es la importancia, que se dice aquí:

 La lealtad es una palabra sagrada, rara vez dicha, debe ser tomada como por dada, tal como el aire que respiramos, lo que existe, existe por la lealtad, si eso que existe deja de ser leal, regresa a la nada, porque la deslealtad reemplazó a la lealtad, ahora está de pie sobre la base de la lealtad.

Con respecto a la aplicación en la vida diaria, se dice: 

La palabra de un hombre debe ser de fiar, las promesas deben ser mantenidas, no necesitamos un apretón de manos y un juramento, cada uno puede estar sujeto a nuestra palabra, porque otra vez nos hemos hecho leales, Alemania es la tierra de la lealtad, esta habita sus vastos bosques, mora en sus caballeros y sus soldados, mora otra vez en nosotros, la lealtad es nuestro honor.


La concepción de la Fidelidad o Fides fue realmente una constante en toda relación tradicional aria. El famoso lema “Mi Honor se llama Fidelidad” de las SS remitía a la tradicional frase caballeresca germana “Meine Ehre heißt Treue”, pero la fides fue antes una de las más antiguas divinidades de la Roma pagana. Sobre esta, Tito Livio llegó a decir que su posesión era lo que diferenciaba a los Romanos de los bárbaros.

Tal fides se encuentra también como el cimiento espiritual de las diferentes unidades políticas feudales de la edad media, tanto como en general en el sacro Imperio medieval. Pero esta Fides no era apenas una regla conductual, sino que más bien se transformaba en un elemento religioso, en la posibilidad de una transfiguración personal mediante el sacrificio o la ascesis del que, mediante su superación, rinde su ego ante un fin superior para resultar elevado con él y alcanzar una más alta Libertad.

martes, 29 de septiembre de 2015

La grandeza

La grandeza verdadera está en la nobleza del alma, que se da y se gasta, anhelante de darse, en cada uno de nuestros deberes, sobre todo en los que están limpios de vanidad.
¡Cuánta gente, colmada de todo, se queja de continuo, lo encuentra todo mal y no acierta a gozar nunca de nada!

Debemos mirar siempre hacia los que tienen menos que nosotros y contentarnos, y gozar de lo que poseemos sin alimentar nuestro espíritu de quimeras.

La vida es siempre bella si sabemos mirarla con ojos apacibles, con luz de un alma en paz.

No hay más remedio que alimentar el espíritu, para no dejarse caer en el embrutecimiento, en la suciedad, en la mediocridad.
Hay una cultura, un equilibrio del espíritu, una madurez cálida del pensamiento que solo pueden ser el resultado de la larga disciplina, de las facultades superiores, aplicadas, con fervor y con método, al estudio de la obra desnuda de la humana inteligencia.

Solo el estudio desinteresado de las civilizaciones antiguas, que son manantial de las ideas y de los sistemas; el estudio de la filosofía; el estudio de las matemáticas y el estudio comparado de la historia, solo ellos pueden darnos la plena armonía del espíritu.
Amamos nuestra miseria, porque nos eleva y nos prepara para los altos destinos que reclaman corazones fuertes y puros.

La paciencia



El aburrimiento es la enfermedad de las almas y de los cerebros vacíos.
La paciencia es la primera victoria, la victoria sobre sí mismo, la victoria sobre nuestra susceptibilidad.
Mientras que no la adquiramos, la vida no es sino un torrente de capitulaciones. capitulaciones, sin duda, estrepitosa, disfrazadas por gritos de falsa autoridad, que solo representan, en verdad, la abdicación ante el orgullo.


Tener paciencia es saber guardar nuestra hora con el dedo crispado sobre el gatillo, alerta, como vigilándola presa.
Tener paciencia es construir cada acto de cada día con orden y equilibrio, que son el andamiaje que sostiene la vida en pie.

Mientras no nos desprendamos, un día, de todo lo externo y no seamos capaces de vivir solos, es decir, en compañía de lo más real lo que nada turba, no pisaremos el umbral de la felicidad.
En lugar de quejarnos de la soledad, bendigámosla, aprovechemos la posibilidad inesperada que nos da para examinarnos en silencio, para dominarnos lucidamente y totalmente, hasta en nuestros más contradictorios pensamientos.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Los hombres de antes...


Los hombres que antes, creaban la riqueza con un esfuerzo redoblado, se enfrentan ahora como fieras desencadenadas, el mundo no es sino una cloaca de confusion y tormento y los hombres se buscan con maldad de chacales, los pueblos se detestan, los individuos se detestan, ya no respetan nada, ni siquiera al vencido que yace en la tierra, ni a la mujer que implora, ni a los niños de ojos abiertos a los sueños, se pisotea a los timidos y a los fuertes, a los inocentes y a los culpables, a las leyes de las relaciones sociales y el respeto a la palabra, el honor ha perdido su sentido, el honor del juramento, el honor de servir, el honor de morir.. ! ha muerto el soñar ¡ mentir es sólo una forma mas de ser habil. 


El corazón de los vencedores del siglo, vencedores de un día, está lleno de melancolía, de acritud, de una horrible pasión de apoderarse de todo, enseguida, de una cólera brutal, que se eriza frente a todos los obstáculos. Millones y millones de hombres se han batido y se han odiado.

Leon Degrelle 

La Democracia es una defecación



La Democracia es una defecación de la masonería  es sin duda una de las judiadas más colosales jamás perpetradas por la Judería internacional. Con ella perdimos definitivamente nuestra soberanía y nos convertimos en siervos de estos adoradores de Belcebú.

En las elecciones no gana la voluntad del pueblo. La masa en sí carece de voluntad, esirreflexiva, irracional, se guía por impulsos, es cobarde y de parca memoria. 

Con el sufragio universal los judíos han suprimido al individuo, el único capaz de alcanzar la excelencia, y lo han subordinado al rebaño, siempre fiel a los designios de su verdugo y mentor.

Los líderes verdaderamente legítimos no necesitan celebrar elecciones para justificar su autoridad. Sus logros y acciones lo hacen. 

Sólo Regímenes bastardos, coloniales e ilegítimos requieren el paripé memocrático para legitimar su posición de poder y mantenerse a flote.

Derecho a vivir en paz.

Un día cualquiera vas a morir y lo mejor que se puede esperar es ser bien recordado, eso debería ser suficiente para cualquier ego sano.. pero debido a los miedos irracionales predicados por rabinos siniestros que invocan a dioses falsos.. esto se ha convertido en un montón de basura, es este vacío de la falsa moralidad lo que ha permitido que malvados  psicópatas judíos prosperen, los judíos se tienen que ir, tienen que desaparecer y nosotros tenemos que reclamar nuestro derecho a vivir  en  paz..